Una vez que las personas adecuadas y la audiencia a la que se pretende llevar un mensaje, han establecido comunicaciones comerciales, la cuestión se reduce a elegir la forma idónea de transmitir el mensaje. Los clientes ya se dirigen a la audiencia deseada, con un flujo de información que abarca actualizaciones y cambios a productos y servicios, anuncios corporativos y programas educativos. [Ver Fig 02 Pases III & IV]